sábado, 7 de noviembre de 2020

SANTANDER. BELLA TIERRUCA.

Vamos a robarle un día a la pandemia con un largo paseo por el municipio de Santander.
Chatucas, os esperamos en La Maruca.
Pero antes pasaremos por el Parque de Mataleñas, los Cabos Menor y Mayor, y El Faro.
Continuando por lo que el temporal dejó del Puente del Diablo.
Y El Panteón del Inglés, referencia en esta senda costera.
Un privilegio disfrutar de este paseo desde la puerta de casa.
Mientras nosotros paseamos, otros se entregan a la dura tarea de extracción de la caloca con grandes redes.
Caloca que depositarán en tierra firme para su secado.
La Maruca cambia por completo vista con pleamar o con la marea baja como nos toca a nuestra llegada.
Buscamos un resguardado lugar al sol de noviembre para dar cuenta de las fiambreras.
Puente y muro que permite la entrada y salida de agua para su aprovechamiento en el molino de mareas.
        Panel explicativo.
La iglesia de Monte no responde a ningún estilo determinado.
Los animales y huertos de los alrededores de la ciudad surtieron en el pasado a las plazas y mercados.
Desde campos de golf a huertos urbanos, el futuro es incierto para estos pagos. Al final ganará la partida el ladrillo.
Lo cierto es que como en otras ciudades también aquí hay una cara y una cruz.
Okuda tapa anteriores grafitis en las paredes del colegio y la Virgen del Faro se  cobija en esta modernista iglesia.
Ha merecido la pena recorrer los quince km del circuito, como dijimos al comienzo, le hemos sisado un día al bicho.

























martes, 3 de noviembre de 2020

CLASE MAGISTRAL EN EL AULA MAGNA.

Académica jornada peonil para conocer algo más de nuestra historia. Visitamos el castro indígena cántabro de la Espina del Gallego, y dos campamentos romanos montados para asediar y sitiar a éste, Cildá y el Cantón.
En esta estratégica atalaya moraban unos cuantos cántabros, lugar desde el que podían divisar e incluso comunicarse con otros muchos castros de los contornos, e incluso el mar, el que luego se llamara Portus Victoriae romano.
Algunos de los campamentos romanos y castros asediados más importantes en la zona de Cantabria y norte de Castilla y León.
Eduardo Peralta Labrador . Arqueólogo y autor de referencia para todo aquel que el tema le interese.
Subimos a la Espina del Gallego por la Vía del Escudo, Calzada o Camino de los Vinos, que con todos esos nombres se identifica. Pasos de altura que evitan emboscadas y vados.
La tudanca ha pasado allí la noche.
Los aplicados oyentes no pierden palabra de las explicaciones del guía.
Y es que lo hace tan visual que nos metemos de lleno en el papel. Estamos pisando lo que fueron los dobles fosos que protegían el recinto del campamento de Cildá.
Por el camino vamos comentando sobre viejas construcciones que nos encontramos. Choza de pastor bien conservada con techo vegetal.
Otras no resisten el paso del tiempo. Pero sus ruinas, comentamos, nos dicen más que una mala reconstrucción.
Tropezamos con un "sotierro" o enterramiento de una vaca o yegua, hoyo tapado con tierra y cubierto con árgomas y espinos y finalizado con piedras de distinto tamaño; para evitar que las alimañas desentierren el cadaver, quizás aquejado de carbunco, y pueda contagiar.
Dos km y medio separan el campamento de asedio del Cantón de los cántabros refugiados en la Espina. Recorremos lo que queda del lomo de muralla que forma prácticamente un círculo, y los ojos acostumbrados de nuestro guía nos muestran una de las puertas en clavícula del recinto.
Es la suerte de poder asistir a la clase magistral sobre el terreno.
Vaciados los zurrones y la bota nos dirigimos al punto de salida por un bonito bosque  de robles, hayas y acebos.
La penúltima parada del día será una rápida ojeada a la iglesia románica de San Juan de Raicedo y su colindante cementerio.
La ultima, para no perder la costumbre en la cantina.
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/conjunto-arqueologico-de-la-espina-del-gallego-cilda-y-el-canton-59783591
















viernes, 30 de octubre de 2020

LA LABOR NO QUIERE MISERIA.

Cualquier labor, trabajo, ruta u otra actividad requiere preparación y esfuerzo, estimulo y premio. 
Muy importante al quitar una gotera es no hacer otra.
Esta es una de las muchas labores programadas en esta jornada.
El resto de actividades, aunque lúdicas, también requieren esfuerzo. 
Como arrascar el frió en esta mañana de helada y niebla.
Esfuerzo y destreza el que ha desempeñado la araña.
También nuestros antepasados se esforzaron por su supervivencia, dejando tiempo para la imaginación y la expresión artística.
Hasta el Abrigo de la Calderona llegamos con nuestras bicis, para recrearnos con estos petroglifos esquemáticos.
Esfuerzo y deleite es lo que sentimos al atravesar el rebollar. Antes que nosotros lo hacen dos corzos y el raposo.
Los sentidos no descansan. Desde la bici somos unos privilegiados, vista, olfato y oído siempre antentos.
Álamos de ribera tras la fuente.
El guerrero descansa tras el esfuerzo.
Mucho trabajaron nuestros padres y abuelos. Quedan las eras y sus casetas.
Continuamos por pequeños pueblos. 
"Al sentir los crujidos de las ramas violentamente quebradas y el sordo impacto de Nilo, el viejo, tampoco se alteró. Vagamente intuía que también Nilo, el viejo, terminaría por desprenderse como cualquier fruto maduro".
Ya los trigos tempranos despuntan. Las próximas heladas los enraizarán.
Para algunos la iglesia más bonita del Valle.
El ambiguo dicho  "la labor no quiere miseria", nos inspira un plato quizás atípico pero de un resultado fabuloso después del esfuerzo. 
Seguro que tiene otros significados, pero este nos viene de perlas.
Arroz con callos sobre fritura de chistorra y acompañado de huevos pochados mientras reposa.
Llega Halloween y con ello el final de la recogida de las cosechas. Ya hemos recolectado manzanas, andrinas....
 Hoy lo hacemos con las patatas. Calidad asegurada, buena tierra, buena variedad y cultivo de secano.

https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/valderredible-btt-59497045






lunes, 26 de octubre de 2020

EL AROMA DE LA LEÑA FRESCA.

" El aroma de la leña fresca pervivirá entre tus recuerdos últimos cuando caiga el velo".
              Hans Borli.
                          

Son varios los aromas que en el día de hoy permanecerán en el recuerdo de estos boteros.
El primero está dicho ya, el de la leña todavía verde y recién serrada que nos toca picar hoy.
El segundo por orden en esta jornada, es el de las sopas de ajo que tenemos en la puchera y que servirán para echar las once.
       Hablando de aromas, qué decir del aroma a fuego, a humo, a brasa y a ceniza...
Al fondo aparece como por encanto otra tartera.
Para que este aroma nos llegue y perviva han tenido que pasar las fabes más de tres horas en la trébede al chup chup de las brasas, y otra de reposo. Mientras tanto, la pila de leña picada va subiendo.
Aromas, vino y madera van de la mano.
Alguien tuvo la brillante idea de  que lo mejor para rematar la fabada fuera un aromático queso tres leches Gamonedo del Puerto. 
          Aromas a mantequilla.
Esto ya es pura gula. Queda más leña por picar, pero no a este precio.