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viernes, 26 de febrero de 2010

LA GUARETA Y LAS MARZAS




Hoy, último día de febrerito el loco no podemos olvidarnos de la tradiccional costumbre del canto de las marzas. Pero justo la semana pasada, el 21 de febrero, se celebraba en Higón y otros pueblos de la comarca, entre ellos los matorrizos de Valderredible, Santa Gadea, creo que también Montejo, y ya tengo mis dudas si Arija también lo celebró alguna vez, la hoguera conocida como " La Guareta" o siendo más fisnos "La Hogareta". A mis casi cuarenta y cinco, aun recuerdo participar de las dos tradicciones mencionadas, ambas imagino con orígenes que se pierden en la memoria.

Pues el pasado 21 de febrero recordando con mi padre los tiempos en que hacíamos la hoguera, se me ocurre preguntarle si conocía el posible origen de esta tradición. En un primer momento me dijo que no, pero al poco tiempo se le debió de encender alguna bombilla y me dijo que él de niño recuerda oir a los viejos que "la Guareta se hacía un año en cada barrio para alumbrar el payo" jod... dije yo, explícate que no entiendo nada. Bien pues el payo se refiere al terreno que se siembra, y alumbrar me dice que se refiere a bendecir. ¿ Y la fecha, por qué el 21 de febrero? Su explicación es que por esta fecha más o menos, se siembra el tardío, esto es, el centeno que no se ha sembrado en noviembre. Se procuraba antes, sembrar todos los vecinos el centeno en la misma zona, y al año siguiente en la otra, para un mejor aprovechamiento en otoño de la derrota. El año que se sembraba la parte de arriba del pueblo se hacía la guareta en el juegobolos, y el año que tocaba sembrar la parte de abajo se hacía en la cotorría. Siguiendo con el tema busqué en internet PAYO, y apareció en el "diccionario de voces y expresiones populares y rurales en la obra de Miguel Delibes" como: pequeña extensión de terreno, empleado por Delibes, me imagino que de cacería, por Turzo (pueblo del norte de Burgos, en el páramo). Total que la cosa se va poniendo clara, alumbrar el payo lo podemos traducir como bendecir los terrenos de siembra, y antes del término bendecir, seguro se utilizó el de purificar y el de fertilizar, siendo posteriormente cristianizados con el término bendecir. También las cenizas de dicha hoguera eran recogidas al día siguiente y extendidas en algún prado o huerto, también por estas fechas es miércoles de ceniza y con ella te bendicen. En fin algún estudioso de la cultura celta seguro nos puede explicar algunas de estas cosas.

La guareta la hacían los mozos, para ello en tiempos de mi padre dice que cada uno traía un coloño de árgumas o de berezos y que también empleaban las rastras del año anterior. Estas eran un gran montón de ramas de espino aplastadas que se usaban para extender el abono y las toperas de los prados. Se encendía al anochecer y juerga y juerga hasta altas horas que se apagaba y el frío te hacía ir a casa.





Así como del tema de la guareta el escrito más extenso quizás sea el acabas de leer, sobre las marzas ya existen tratados y estudios, aun así yo cuento las mías.

Nos juntábamos los niños y niñas del pueblo e íbamos de casa en casa diciendo: Jesusa, venimos a andar las marzas, cantamos, rezamos o nos marchamos. Bajaba Jesusa al portal y nos decía, a ver guapos, primero vamos a rezar un padrenuestro y un avemaría por los fieles difuntos y después cantáis las marzas. Nosotros rezábamos con ella y después a cantar el " marzo florido seas bien venido, con el mucho pan y el mucho vino" y etc etc. Jesusa nos daba unos huevos y uno de sus maravillosos chorizos, pues tenía y tiene una hornera que hace milagros. Y así de casa en casa, aunque no en todas nos hacían rezar; con los presentes que conseguíamos, otro día hacíamos una gran merendola a base de tortillas y chorizo. Y eso era todo en mis tiempos. Si alguien quiere profundizar en el tema le dejo este enlace.

viernes, 19 de febrero de 2010

LA HIERBA.

A la siega me voy madre, para mí ya ganaré
la hierba queda tumbada, menos la que queda en pie.
Por San Juan suele ser que comienza esta ardua tarea en las zonas de media montaña como en la que nos encontramos. Un sólo corte dan aquí los prados, quizás en alguna bárcena se pueda segar un segundo, de verde, en el resto será en la derrota de finales de septiembre y octubre donde se aproveche la otoñada. La hierba seca recogida será el sustento durante el largo invierno de todas las vacas de la cuadra.


Se empieza picando el dalle, para ello elige el paisano una buena sombra y con paciencia y concentración pica y pica con acompasado ritmo, mojando de vez en cuando el martillo en la lata con agua y vinagre o echando un salivazo sobre el filo. Nos deja el picador absortos con su música hasta que finaliza su trabajo sin haber cuarteado el dalle, saca la pizarra de la colodra, un par de pasadas y a segar.

Todo un arte el de segar a dalle, piernas abiertas y ligeramente flexionadas, pasos cortos, espalda arqueada, y buen giro de hombros y cintura. "Nadie se puede casar en esta zona sin saber picar y segar a dalle" (Braulio dice). Por eso vemos a Roberto practicar, aunque me parece que ya lo traía de casa.
Una vez el prado desorillado y echada la senda de mojón a mojón para no invadir al vecino, entra la máquina de segar, (la Ajuria, la Hoz o la Trepa) traccionada por la pareja de vacas y conducida por el delantero; el chaval irá sentado atento a pisar el pedal y levantar el peine en caso de que haya una tapanoria, que no se estrague la cuchilla. De vez en cuando ésta cercena alguna rana o estropea un nido de codorniz, después vendrá la cigüeña o el ratonero haciendo limpieza, la cadena trófica no para.
A mitad de prado se hace un descanso, se quitan los bozales a las vacas para que merienden y nosotros sacamos la bota y tomamos un bocado al socallo de la lindera, pues aun siendo verano el cierzo viene fresco.
Con la ayuda del sol y un par de vueltas, la hierba estará seca y preparada para echarla al carro y llevarla al pajar. Se arma el carro con la puente, las armaduras y el escalerón, posiblemente el prado lo metamos de un par de viajes, los minifundios no dan para más. El paisano horconea la hierba, las mujeres arrastrillan y el chaval a poner y pisar el carro, que quede igualado y bonito. Se le ata con la soga, se le peina con el rastrillo para no perder ni una hierba en el trayecto y al pajar; cuidado de no entornar por el camino.
En el pajar se coloca postada a postada bien pisado, durante el invierto se irá mesando con el cachavo y repartiendo a las vacas por las boqueras.
Finaliza la recogida de la hierba alrededor de San Lorenzo celebrándolo comiendo el gallo o en su defecto el mejor pollo del corral.
Si sería importante la labor que hasta el cura autorizaba públicamente al comienzo del verano el poder trabajar los domingos, con la excepción del día de Santiago Apóstol y el de la Virgen de agosto.
Hoy los viejos aperos como el carro, las armaduras, la máquina de segar y hasta el mismo dalle, duermen el sueño de los justos en algún portalón, esperando que algún lugareño o veraneante escaso de leña los despiecen, o si tienen mejor suerte, algún caprichoso o anticuario los pondrá en el jardín del chalet o museo etnográfico.
Recientemente he leido la siguiente frase atribuida a Virgilio: "¡Qué felices serían los campesinos si supieran que son felices!" ¿Éramos felices? creo que si, pero quizás no lo supiéramos, por eso intentamos buscar la felicidad en otro lugar. ¿Tendrá esto algo que ver con la despoblación rural?
Empecé con una tonada y finalizo con un poema de José Hierro:
Mi reino vivirá mientras
estén verdes mis recuerdos.
Cómo se pueden venir
nuestras murallas al suelo.
Cómo se puede no hablar
de todo aquello.
El viento no escucha.
No escuchan las piedras, pero
hay que hablar, comunicar,
con las piedras, con el viento.







sábado, 13 de febrero de 2010

ETNOGRAFÍA

Aunque prácticamente cualquier casa de nuestros pueblos puede hoy llamarse museo etnográfico, pues quien más quien menos no ha destruido el conjunto de aperos, herramientas ni otros útiles usados no hace tanto, todo ello, junto y convenientemente explicado, lo hemos visitado en el día de hoy en el museo etnográfico Velarde en Muriedas, Cantabria. Con un contenido variado y valioso, organizado en las distintas dependencias de la casona de la foto, correspondiente al insigne Pedro Velarde, en poco más de una hora se recorre toda la muestra, ¡ah! y gratuito, que en estos tiempos también es de valorar.
Lo curioso del caso es que íbamos juntos tres generaciones, mi padre, mi hijo y yo. Digo curioso porque casi todos y cada uno de los elementos de la muestra eran de sobra conocidos tanto para mi padre como para mi, no así , por supuesto, para mi hijo. Tampoco para una pareja de jóvenes que nos acompañaban en la guiada visita. Quiero decir que el salto que se ha producido entre mi hijo y yo ha sido inmensamente mayor que el producido entre mi padre y yo. Para bien o para mal, pero así ha sido. Por supuesto el museo nos muestra objetos, de nuestra mano queda imaginar, para unos, y recordar, para otros, modos de vida vinculados a ellos. Siglos y siglos utilizando los mismos badajones de madera para desplazarse por la nieve y ahora de un año para otro se nos pasan de moda los esquís, pues aparecen otros de mayor calidad o de materiales más modernos; tiramos aquellos y nos compramos los nuevos. Nos decía la guía del museo que la palabra tirar no existía en los tiempos de los objetos expuestos, todo se reutilizaba.


Bien, así hemos pasado la mañana, mi padre , memoria viva del museo, la guía, sobradamente preparada, mi hijo, abriendo unos ojos como platos y yo entre Pinto y Valdemoro.


lunes, 18 de enero de 2010

PIEDRA SOBRE PIEDRA





Piedra, madera, teja árabe y el artista que sea capaz de conjugarlo. Y el artista o los artistas existen y un olé por ellos, por ellos y por quienes los encargan dichos trabajos, porque gracias a los unos y a los otros el aspecto general de nuestros pueblos es aceptable, casas bien restauradas, iglesias, fuentes, lavaderos, etc. También las ordenanzas municipales de los distintos ayuntamientos han de velar por conseguir esta uniformidad de constucción. Recuerdo que en un pueblo de Gerona estaba regulado hasta el color de la argamasa del rejunteo de las piedras. Hablando de piedra y madera, algo tenemos que aprender de la restauración de los caseríos por la zona norte de Navarra.



Cierto es que hay males que ya están hechos, pero se trata de no volver a equivocarse; da tanta pena ver una casa mal restaurada como una que esté vieja y deshabitada. Si no hay presupuesto nada se puede hacer, pero si lo hay, hacerlo bien.



La asignatura pendiente seguirá siendo el entramado de postes y cables que por desgracia hacen que nuestros pueblos parezcan el circo, falta la carpa, pero el progreso tiene un precio y esto tendrá solucción, tiempo al tiempo.



El olé por los artistas es porque se lo merecen, me parece tan difícil hacer casar una piedra con otra como trazar el plano de la vivienda. Tanta visión espacial se necesita para lo uno como para lo otro. Casi siempre se restaura con la piedra ya existente, unas veces mejor que otras, con la que labraron nuestros antepasados después de sacarla de la cantera a base de cuñas, maza e ingenio y acarrearla hasta los pueblos o arrastrasla con la corza (especie de basna pero más robusta).



Buena visión espacial pero sobre todo mucha paciencia y tesón y me atrevo a decir que incluso la conciencia tranquila son condiciones necesarias para tal menester.Yo sé por quién lo digo.



lunes, 16 de noviembre de 2009

FUENTES Y LAVADEROS






Luis ha comentado la función de los lavaderos y las fuentes en Valdelomaar, con la llegada de nuevas tecnologías ciertas actividades y vocablos asociados a ellas van desapareciendo, va aquí un pequeño recuerdo.
Podeis verlo en le BLOG " DESDE VALDELOMAR" el cuarto artículo por orden de aparición, ya de paso echais una ojeada al resto.
La foto de la izquierda tendrá unos treinta y cinco años, es mi abuela, pero eso es otra historia.

viernes, 28 de agosto de 2009

Pasapalabra

Foto tomada esta primavera buscando el nacimiento del rio Pisueña, el reto consiste en adivinar cómo se llama el montón de piedras que se observa cerca de la cabaña y cual es su finalidad.Yo se que entre los boteros hay aficionados a la etnografía, pues nada,se agradecerá la explicación.