Tenemos la suerte de poder acercarnos a uno de los mejores hayedos de la Comunidad de Cantabria, dentro del Parque Natural Saja-Besaya.
Y en los claros la lepiota asoma su sombrero. Los boletus son más escurridizos, aunque haberlos hailos.
En tiempo de sequía es un placer verlo.
No nos iremos a vivir a la cabaña dos años como Thoreau, pero no estaría mal despojarnos un poco de lo superfluo y centrarnos en lo importante.