martes, 10 de diciembre de 2019

VOLVEMOS A TIERRA SANTA.

Nunca nos da pereza pedalear por estas tierras situadas en el punto más al sur de Cantabria. Valdeprado del Río y Valderredible.
Ni siquiera los cuatro grados por debajo de cero que nos encontramos en Bárcena de Ebro, pueblo desde el que tomamos la salida, nos amilanan. 
Aparcamos junto a la iglesia y nos abrigamos cabeza, cara, manos y cuerpo, no es una broma esta temperatura.
Recorremos el caserío de Bárcena para ir entrando en calor.
Pero como mejor calienta el cuerpo es subiendo la cuesta hacia Bustillo del Monte, la pendiente y el fenómeno de la inversión térmica son nuestros mejores aliados.
Nos entretenemos observando cómo los árboles están poblados de líquenes, síntoma de buena salud ambiental y pureza del aire.
Estas rebollas no tirarán la hoja hasta fechas próximas a la primavera, de esta forma protegen a los nuevos brotes de las temperaturas extremas del invierno.
Un placer esta corta parada al sol en Bustillo del Monte.
Visitamos la fragua que se encuentra a la entrada del pueblo donde se conserva un destartalado fuelle, la zona de la lumbre y una pila para templar las piezas.
El pueblo conserva casas con elementos arquitectónicos muy antiguos. 
La niebla se ha pegado al Ebro.
Nosotros seguimos ganando altitud. Mediadoro pasa de los mil metros.
Abandonamos Los Riconchos para dirigirnos a La Aldea de Ebro y contemplar un momento su caserío.
Paralelos al Ebro llegamos a Bustasur. Conserva una pequeña pero bonita iglesia románica y restos de lo que fue una ferrería.
 Hemos llegado al Monasterio de la Virgen de  Montesclaros donde es obligada una pequeña parada.
 Las vacas todavía aprovechan los escasos pastos antes de invernar. Pasaremos por los Carabeos y ya sin descanso llegamos al coche. 

Compramos un saco de patatas cada uno de las buenas buenas de Valderredible, comemos al lado de la ermita de Santa María de Valverde y tomamos café en la cantina de toda la vida de Quintanilla de las Torres. Más no se puede pedir.

jueves, 5 de diciembre de 2019

SENTARSE FRENTE AL FUEGO.

Hoy Roberto toca a "Obra de Concejo", no nos podemos negar, el trabajo consiste en serrar y picar la leña. El invierno está encima, ya vamos retrasados.
 Las herramientas siguen siendo la sierra y el hacha. No hemos evolucionado demasiado, ni falta que hace.
 Un poco nos hemos asustado al ver la pila de maderos de haya, pero ya no sirve echarse atrás.
 Manos a la obra y a quitar el frío.
Misión cumplida.
Sabido es que la leña calienta como mínimo dos veces, cuando se corta y cuando y se quema.

 Recuperándonos con un estupendo cocido montañés gentileza de nuestra guisandera Rosa, con una alubia de su pueblo. Agradecidos.
 Hoy nos merecemos postre y chupito. Quesada del Macho y pacharán del Valle de Polaciones.










sábado, 30 de noviembre de 2019

BRANDADA DE BACALAO CON PIMIENTOS


Voy a daros una idea como picoteo para estas Navidades o para cualquier otra ocasión.
Es un poco entretenido pero muy fácil de hacer. Cualquier cocinillas lo puede hacer.
INGREDIENTES:
Bacalao 350 gr aprox, 1patata mediana( es opcional, sirve para dar mas cuerpo a la brandada,, yo no la pongo), 200ml aceite oliva virgen extra, 1 diente ajo, 4 pimienta negra en grano, 60ml leche aprox, 200 gr pimientos piquillo, hierbas frescas( las que tengamos), pimienta molida y sal.
ELABORACIÓN:
1- Si vamos a poner patata, la cocemos y reservamos.
2- Desmigamos el bacalao y quitamos toda la piel.
2- Ponemos a calentar el aceite de oliva. Cuando veamos que empieza a calentar incorporamos el bacalao, los granos de pimienta y el diente de ajo pelado.
El aceite debe cubrir el bacalao. Lo dejamos unos 20 minutos a temperatura suave.
3- Retiramos la sartén del fuego , escurrimos muy bien el bacalao y reservamos el aceite.Tiramos el ajo y los granos de pimienta.
4- Colocamos el bacalao en el vaso de la batidora con la leche y batimos un poco. Si hemos hecho la patata, se la añadimos y batimos. Vamos añadiendo el aceite poco a poco hasta tener una crema fina.
si queda muy espeso, añadimos un poco de leche.
5- Quitamos las pepitas de los pimientos y los secamos con papel de cocina.
EMPLATADO:
Vamos alternando: Capa de pimientos, capa de bacalao....En la última capa añadimos las hierbas frescas. Lo acompañamos de tostas de pan....

¡ Triunfo asegurado!
Bon appétit a todos los que rodáis por estos lares. :) :)


viernes, 29 de noviembre de 2019

MONTAÑA PALENTINA. REBANAL DE LAS LLANTAS.

Aprovechamos la bonanza del día después de un noviembre oscuro y lluvioso para realizar una interesante y pedagógica excursión por la querida comarca de la Montaña Palentina.
Empezaremos viendo esta pequeña manada de bisontes que se encuentran próximos al pueblo de San Cebrián de Mudá.

Viven en una finca de 24 hectáreas en la cual campan a sus anchas alimentándose de lo que el terreno ofrece más la ayuda de sus cuidadores en forma de hierba y pienso.
La siguiente parada la realizamos en la población de Rebanal de las Llantas.
Y desde el pueblo una interesante excursión hasta El Castro.
Las curvas de nivel nos ayudan a visualizar el emplazamiento de  lo que fue un pequeño poblado fortificado.
Caminamos por lo que fue la primera línea de muralla, de hasta tres metros de ancha por otros tantos de alta, más su correspondiente empalizada.
Ahora estamos en la segunda línea de muralla. El guía nos lo pone tan fácil que somos capaces de visualizar cómo podía ser la vida de aquellas gentes.
Después de comer en la Ciudadela iniciamos de nuevo el descenso. Aquí podemos ver un derrumbe de muralla.
Todas estas explicaciones y otras muchas que no se reflejan son gentileza de Manolo, experto y apasionado historiador y  arqueólogo.
Los integrantes de la mesnada atravesamos el puente en busca del nacedero de la Fuente Deshondonada.
El abundante acuífero no queda lejos del Castro, como no puede ser de otra manera.
Llegamos a la surgencia y hacemos la foto entre arbustos, muérdago y esa bonita flor de la  que desconocemos su nombre.
(Puede ser boj bonete de cura)



De nuevo en Rebanal con la idea de poder visitar el interior de la iglesia para contemplar la más hermosa pila bautismal del románico palentino, sobre la cual se han escrito numerosos estudios.
El pueblo está vacío, no podemos localizar al guardián de la llave del templo. Nos queda el consuelo de internet y la visita virtual.


Nos acercamos al parador de Cervera para disfrutar de estas maravillosas vistas del Pico Espigüete y del Curavacas desde su terraza.

De paso tomamos la cerveza de fin de ruta y vamos organizando la siguiente.

jueves, 24 de octubre de 2019

AGUILAR DE CAMPOO Y ALREDEDORES.

Prometimos volver a Castilla y nos hemos dado prisa en cumplir la promesa, en ello ha influido mucho el ánimo de secarnos, pues la lluvia en la costa ha sido copiosa. Pero esa disculpa no ensombrece el resto de atractivos que nos animan a visitar
estas tierras. Paisaje, el románico de sus iglesias, y esa quietud que se respira por sus pueblos y pagos.
 Iniciamos el recorrido desde la plaza de Aguilar de Campoo presidida por la Colegiata y flanqueada por los soportales.
 Enseguida damos vista al monumento natural de las Tuerces.
 Por fin podemos admirar desde su base a la imponente espadaña románica de la iglesia de Valoria, tantas veces vista desde la cercana autovía.
 La ruta no ha sido de las fáciles, pero dice el ciclista que ya está bien de retozar en la zona de confort, que hay que sufrir un poco para que el cuerpo no se acomode a dicha zona.
Pasó San Lucas y las primeras nevaducas ya asoman en el Valdecebollas.
Terreno desolado entre Lomilla y Villaescusa de Ecla.
Que se mejore la Dra. por su bien y por el de los vecinos del pueblo.
No todas las estampas resultan tan bucólicas, supongo que no es fácil encajar las piezas del puzzle que forman muchos pueblos.
También por aquí parece que llovió lo suyo, por eso el color chocolate del río, o hubo una fuga del que usan para las galletas en Aguilar. 
Santa María de Mave.
Aprovechamos para visitar la iglesia rupestre de Olleros de Pisuerga.
Tenemos la suerte de encontrarla abierta y escuchamos atentos las explicaciones del amable guía.
Finalizamos de nuevo en la monumental Aguilar de Campoo, que hasta barrio judío conserva.

martes, 22 de octubre de 2019

CALDO DE HUESOS.¿QUIÉN DIJO MIEDO AL FRIO?

Cuando madrugas y sales en ayunas a practicar alguna actividad física al aire libre, nada mejor al
llegar a casa que un caldo de huesos calentito.
 
Lo he preparado con huesos de ternera, carcasa de pollo campero, hueso de jamón y espinazo de cerdo. También añado alguna verdura, ajo, cebolla, puerro, apio, nabo, zanahoria....alguna especia como pimienta, comino, orégano, laurel...
Un chorrito de vinagre y sal. Lo tengo en la olla dos o tres horas, mejor tres. Colar, enfriar y desgrasar.
Admite perfectamente su congelación en tarros individuales.
Fuente de minerales, colágeno y gelatina, y perfecto para mejorar las gripes invernales, vamos... puro vicio.