Aprovechamos las ánimas para echar un responso de intercesión por las almas, por la nuestra también. Nunca sobra.
Por algo al balcón se le llama solana, ropa tendida de buena mañana. Y debajo de la solana el banco-tajo para tallar las almadreñas.
Bajo nuestra mirada la extensa mies, al fondo Picos de Europa, el Urriello en el centro. Lástima de cámara.
Continuamos ruta por el Monte Corona y llegamos a un sitio único, la ermita de San Esteban. Como tantos otros emplazamientos por el estilo, su elección no es al azar, seguro ha cristianizado un símbolo anterior.
La experiencia resulta difícil de transmitir. Se dice inefable? Frío intenso a primera hora, placer de pedaleo por pequeñas carreteras y caminos, paso por el campo de golf, playas, ermitas...y un final de ruta y comida al sol en el parque de Treceño. Salud!!!!
RUTA EN WIKILOC:
https://loc.wiki/t/249546458?wa=sc