jueves, 29 de junio de 2017

PEDALEANDO POR FRANCIA.

Hemos cruzado la frontera para ver que sensaciones, lo nuestro son sensaciones, produce el pedaleo por nuevas tierras. Bien es verdad que  no somos de poner puertas al campo, pero en esta ocasión se trata de Francia, y está claro, Francia is different. Bueno, pues la sensaciones no han sido malas, no cabe duda que es un gran país, con mayúsculas. Tenemos cosas que aprender pero ¡qué coño!, también que enseñar.


 Preparadas las monturas, ligeros de equipaje, y con mucha ilusión por pasar cuatro días al aire libre, ponemos la brújula apuntando al norte. 

 Y para que no quede ninguna duda, esta muestra de orgullo de país en forma de numerosas banderas y homenajes a soldados patrios que encontramos en todas las plazas de los pueblos. Nosotros les hacemos la competencia con la bandera de Cantabria que acompaña las alforjas de Sito.
 Típicos y esbeltos campanarios, y buena muestra de románico también en sus iglesias. Bellas arboledas y pueblos cuidados.
 El mayor bosque europeo lo componen Las Landas, pinos y más pinos plantados hace dos siglos para fijar las dunas. Nos vino bien la sombra y lo llano del terreno, aunque se hace ciertamente monótono.
 Pero donde no hay pinos se extienden grandes fincas agrícolas, de forrajes, maíz, girasoles... 
 Un alto en el camino para reponer fuerzas. Unos callos con huevos fritos acompañados de foie de pato. Los callos nacionales, el foie francés, como debe de ser.
 Y con la fuerzas repuestas no se nos resistirá la escalada a la que es la duna más grande de Europa, Pilat.
 Gran parte del recorrido lo hacemos por carriles bici, vías verdes, o carreteras con poco tráfico, salvo alguna excepción en la que transitamos por carretera sin arcén y con bastante tráfico, algo temerario en cualquier país, pues los coches son iguales en todos los sitios y la educación vial parecida.
 Este es un bonito tramo a orillas del Canal del Garona, protegidas sus orillas con centenares de plátanos. 
 Y por fin dejamos los pinos y nos internamos entre viñedos, estamos cerca de Burdeos.
 Más entretenidos los viñedos y la campiña.
 Cuatro días pedaleando te cargan las pilas para una temporada, la barrera idiomática ha sido un lastre para nosotros que nos gusta platicar con las gentes aunque como dice Sito la VISA  habla y entiende todos los idiomas. Es un filósofo de la vida sobre los pies este chaval.
 Alguna muestra de arquitectura para la colección.
Con los objetivos cumplidos ponemos de nuevo rumbo a casa.

3 comentarios:

luis aja dijo...

Sois unos mataos

Rober dijo...

4 4 días pelandola por Francia, a ver qué francés lo iguala

Maite dijo...

Mataos...? .¿Qué?. " No comment".
Yo digo: Enhorabuena como siempre chicos y seguid disfrutando como sabéis de este maravilloso hobby. Los demás pendientes de que mi compi Alfonso lo publique para pedalear y disfutar del paisaje sin movernos.
Ánimo boys!🚵😉