domingo, 30 de octubre de 2011

OTOÑO EN ALFOZ.

Un bonito día de otoño no se puede desperdiciar quedándote en casa; por muy cansado que se esté como mejor se recupera uno es dando un paseo y comiendo una tortilla en el monte, si llevas la bota y buena compañía mejor que mejor. Y si para dar el paseo optas por el Monte Hijedo el espectáculo está asegurado. Nosotros así lo hicimos, doce kilómetros de circuito pasando por emblemáticos lugares de dicho monte.


De la variedad de especies que allí conviven destacan el roble albar, el haya, el acebo y el tejo. Sin olvidarnos de otra serie de árboles y arbustos, hongos, arándanos y un sinfín de especies, las cuales forman un todo y se enriquecen las unas a las otras.



Cabe destacar la abundancia de tejos dispersos por varios rincones del monte, algunos de tamaño y emplazamiento verdaderamente singular.



Sin duda este es el que más llama la atención por su longevidad y por su caprichosa eleción para vivir, encima de un gran peñasco y abrazándolo con sus raíces.


Muy cerca de la cabaña elegimos nuestro lugar para degustar la tortilla, los embutidos y el café con gotas. ¡Cómo sabe la comida en el monte!





Una vez finalizado el paseo aun queda tiempo para recorrer las calles de Santa Gadea, visitar a los amigos de la casa rural El Rincón de Gadea,( su bien hacer permite que este puente tengan lleno total), y tomar la cervecita en el bar del pueblo.

http://www.toprural.com/Casa-rural-habitaciones/El-Rinc%C3%B3n-de-Gadea_21898_f.html

Todavía de regreso, el último rayo de sol nos alumbra la iglesia de Villanueva, está el pantano tan escaso del líquido elemento que podemos llegar hasta ella sin mojarnos.







martes, 25 de octubre de 2011

MEJILLONES CON O SIN SALSA

Según dicen los que saben de ello, este año es buen año de mejillones por eso de las mareas. Así que vamos aprovechar lo hermosos que salen. Además muy ricos en Iodo, vitamina B12 y hierro. ¡ Qué más queremos.!

La forma de cocerlos, la misma que los de abajo. Reservamos el caldo. Retiramos una de las cáscaras.

Pochamos una cebolla no muy grande, 2 dientes de ajo cortados finitos. Luego añadimos la ralladura de un par de tomates ( dependiendo de la cantidad de mejillones), o un bote de tomate ya frito, según la urgencia. Al espesar la salsa, añadimos un poco del caldo sobrante previamente colado ó un poco de agua y si nos gusta un poco de pimentón picante( opcional). Lo removemos, metemos los mejillones, les damos un hervor y a la mesa. Por supuesto no se pone sal, ellos tienen ya.




 Manera light:- Cocemos los mejillones con un limón y un chorrito de vino blanco, ( opcional, claro), hasta que se abran. Acabóse.


¡Venga, a chuparse los dedos!

lunes, 24 de octubre de 2011

JUDIONES CON OREJA

Ya pasó San Lucas, estamos llegando al corazón del otoño, la ventolera de sur tirará las últimas manzanas y las pocas nueces que quedan en el nogal. Los corrales están llenos de hojas de los chopos colindantes. Las previsiones anuncian la llegada de una borrasca, por si aciertan, ponemos la leña a cubierto.
Al cuerpo le vamos a obsequiar con un aporte calórico acorde a la época en la que estamos; unos judiones con oreja, chorizo y codillo de cerdo.





La operación comienza el sábado por la mañana con una visita a la plaza donde lo primero que llama la atención es la media de edad de la clientela, alta por supuesto, y lo segundo, es que tanto el cliente como el tendero se dan los buenos días llamándose por su nombre, ahí queda el apunte. De la Esperanza se llama esta plaza.


Ponemos los judiones a remojo la noche anterior. Ahora a la olla con agua fría hasta que comiencen a hervir, los asustamos una o dos veces también con agua fría y echamos la oreja, el chorizo, el codillo y la hojita de laurel, para evitar, en la medida de lo posible, la flatulencia. En la olla rápida lo tenemos una hora larga, en la cazuela no menos de tres horas. Opto por la olla de víspera, y al día siguiente les daré el último toque en la chapa, con la de barro.


En la sartén pochamos una cebolla a la que añadimos un poco de harina y el pimentón y lo vertemos en la olla. En el mortero majamos un par de dientes de ajo , perejil y cuatro o cinco judiones ya cocidos. Lo vertemos también a la olla y dejamos hervir otro ratito.


Serviremos los judiones muy calientes, pues la gelatina de la oreja y del codillo así lo aconsejan.


Acompañamos con una ensalada de puerros junto con los últimos tomates de la huerta, de postre unas manzanas asadas con miel recién cogidas del árbol.


Buen provecho.


La tarde está buena para dar un paseo y favorecer la digestión, una visita al roble del sesteadero, al hayedo de Santa Gadea y hasta dar vista al Monte Hijedo. Aún le falta un hervor al bosque para que se torne puramente otoñal.




Entrada al Monte Hijedo desde Montejo de Bricia.











jueves, 20 de octubre de 2011

ESCALIVADA

Plato muy fácil de hacer. Buenísimo. No manchas la cocina, ¿ a quién no le gusta eso?. Light donde los haya. Muy a tener en cuenta después del verano que nos hemos pegado. Unos mas que otros, claro. 

 Los ingredientes, a la vista están: Berenjenas, calabacines, cebollas, patatas lavadas, pimientos. ( opcional, tomates, los añadiríamos al final del todo, abiertos por la mitad , les echamos un poco de pan rallado).
Calentamos el horno a 180º. Mientras, envolvemos en papel de aluminio, cada ingrediente partido por la mitad menos los pimientos ya que su cocción será más rápida y más rica. Lo metemos al horno y en una hora y 1/2 lo tenemos. Si vemos que los pimientos se nos hacen primero, los retiramos. De todas formas, podemos ir pinchando el resto con un cuchillo.



Para finalizar, se echa un buen chorro de aceite, otro de bálsamo cremoso de vinagre y sal . Si encima lo acompañas de una buena tostada de pan con tomate, untadita previamente con un pelín de ajo, ( por esas cosas del aliento), sobran las palabras.

Ya que dicen por ahí que no pongo casi nada de mi tierruca, dentro de poco pongo otra, menos light.

¡ Qué sus aproveche!!!!





miércoles, 12 de octubre de 2011

ARROZ CON CACHÓN

Pescado típico del Cantábrico, este cefalópodo que aquí llamamos cachón y que abunda en nuestra bahía, es un fácil plato para comerlo solo o acompañado con arroz. Yo lo haré con arroz que está muy rico y será plaro único, que lo de la crisis no es broma.
Pochamos abundante cebolla, pimiento rojo, pimiento verde y dos tomates pelados y cortados. Añadimos un poco de pimentón y un chorrete de vino blanco, si tenemos alguna hierba aromática también le dará un toque.
El cachón que nos ha limpiado el pescadero y cortado en taquitos lo vertemos sobre la verdura y lo dejamos guisando unos minutos.


Disolvemos la tinta en un vaso de agua templada y lo añadimos, dejando otro poquito de tiempo que reduzca. Luego añadimos el arroz y rehogamos moviéndolo con la cuchara de madera. Tenemos preparado el agua hirviendo con sal y es el momento de añadirlo, con el fuego fuerte los primeros minutos y un poco más bajo hasta que el arroz esté en su punto.

Dejamos los diez minutos de rigor que repose y a la mesa.


Mal está que el cocinillas lo diga pero estaba rico, rico. Ánimo que estamos en temporada.









sábado, 8 de octubre de 2011

GUZPARRAS

"Que con sus ganados pazcan las yerbas y beban las aguas y duerman en los tiempos que lo hubieren menester".
En el XIV aparece escrita la frase anterior que denota el carácter transhunmante de los pasiegos, y que aun hoy en día permanece en lo que conocemos como "muda". Nosotros, meros espectadores, nos acercamos con nuestras silenciosas monturas a recorrer estos lugares de cabañas, prados, vacas, y muy poca gente .



Esta vez subimos desde Entrambasmestas hasta la pequeña localidad de Guzparras, un cartel nos anuncia que el próximo día del Pilar celebrarán su fiesta, y así se explica que la capilla esté abierta y una hacendosa señora se preocupe de que esté limpia y adornada para la celebración.


La empedrada calleja nos invita a llevar por ella nuestra bici, pero ya tenemos bastante con la pendiente del camino por el que vamos , no vamos a añadir más dificultades.






Hoy nos acompaña el intrépido Ricardo, su estado de forma nos acompleja un poco a los vulgares rodadores, pero se acopla o todo este chaval, el cielo se tiene ganado con aguantar al su cuñaoooo.


Nos ha pillado un poco por sorpresa el repentino frío de octubre, encima nos hemos mojado, optamos por acortar la ruta y bajar a Ontaneda a tomar un té con orujo para entrar en calor. Antes estiramos un poco, que así lo aconsejan los que saben del tema, algunos ya no doblan ni al dominó.













lunes, 3 de octubre de 2011

RABO DE NOVILLA

Se aproxima la fecha en que celebramos la fiesta del pueblo en honor a nuestra patrona la Virgen del Rosario. Como la fiesta se reduce al acto religioso y posterior comida familiar, ponemos especial interés en lo segundo, y como somos varios a la mesa, cada uno tiene que aportar su más o menos saber culinario, la mejor de las intenciones y mucho amor en los fogones.

Para nosotros estará todo buenísimo de antemano, pero como contamos con la severa crítica de los niños y del octogenario, habrá que esmerarse. Elijo para la ocasión, y sabiendo que tenemos algo para picar, ensaladilla rusa y bacalao, un rabo de novilla estofado.

De postre ha preparado Tere una hermosa tarta de café junto con helado de queso.

Rehogamos el rabo en la sartén con un poco de aceite y retiramos, aprovechando el mismo aceite para pochar la cebolla, la zanahoria y los dientes de ajo enteros, a lo que añadimos perejil fresco y pimienta. Regamos generosamente con un vino de guisar y dejamos que se evapore un poco el alcohol antes de añadir el caldo de carne que previamente he preparado con un buen trozo de carne de morcillo o coja, un hueso, dos puerros, sal y laurel.

Ponemos las raciones del rabo en la olla rápida y vertemos todo por encima. Este estuvo cociendo hora y media, la mejor señal de que está listo es cuando la carne despega del hueso.

Abrimos la olla, sacamos la carne y pasamos por el pasador la salsa, si tenemos mucha la dejamos más tiempo al fuego para que reduzca.

Ponemos en una cazuela el rabo junto con la salsa, dejamos que se enfríe y lo guardamos en la nevera hasta el día siguiente. En frío retiramos la grasa que queda por encima con la cuchara y lo ponemos en la chapa con la lumbre no muy fuerte. Durante una hora el rabo cogerá todo el calor necesario, y la salsa se reduce hasta caramelizarse debido a las verduras y a la gelatina del rabo.

Servimos muy caliente y listo, a chuparse los dedos, que se nos quedarán pegaditos cuando cojamos el hueso para limpiarlo como es debido.

Que la Virgen del Rosario nos de salud hasta el año que viene.